Restauración de porcelanas

A diferencia de los metales o los muebles las porcelanas tienen la ventaja de no verse alteradas en el tiempo. Es fácil conservar una cerámica o una porcelana si están en buenas condiciones.

Por el contrario tienen el incoveniente de su fragilidad. Lamentablemente en un segundo se puede perder una pieza, quedando totalmente fragmentada, ya sea de porcelana, loza, gres, terracota, etc.

Los procesos de restauración de porcelanas y cerámicas tratan de resolver los problemas más comunes en estas piezas: Roturas, agrietamientos, manchas, bordes desportillados, desgaste por el uso, o pérdida de alguna parte.

Tras el estudio organoléptico de la pieza se pasa a la intervención práctica y específica adecuada a su estado. Limpieza, consolidación interna y externa uniendo los fragmentos, reintegración del soporte perdido, y reintegración cromática de la decoración. Como resultado del proceso de restauración obtendremos de nuevo la estética original del objeto.